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    La mejor manera de evolucionar una organización es transformando a sus personas

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    Cuando implementamos un proceso de transformación digital o simplemente innovamos en una organización, siempre ocurre lo mismo: el sistema inmunitario ataca. ¿Te suena familiar?

    Cuando comencé en todo este mundo de tecnología e innovación, yo creía (iluso de mi) que la clave para innovar era utilizar tecnología de última generación. Pronto aprendí que eso no era cierto, una nueva tecnología o invención, no se convierte en innovación hasta que no es comercializada o aplicada con éxito, es decir, hasta que no se genera valor real con ella. Como bien dice Kenneth Morse “la innovación es la suma de tecnología más comercialización”.

    Poco después, entré de lleno en el mundo de las metodologías de innovación con el objetivo de aplicarlas para crear propuestas de valor adecuadas para usuarios y clientes. Como bien dice Steve Blank, “no hay plan de negocio que sobreviva el primer contacto con clientes reales”. Y en este sentido, metodologías como Lean Startup, Customer Development y Design Thinking nos ayudan a seguir los pasos para evaluar e iterar nuevas ideas hasta encontrar encaje con el mercado.”.

    Sin embargo, en muchas ocasiones, el enemigo no está fuera sino dentro de la organización; y por mucho que utilicemos metodologías de innovación, llega un punto en que el propio sistema inmunitario de la organización se vuelve en contra de las nuevas ideas, productos o servicios, por beneficiosas que éstas sean.

    ¿Por qué el sistema inmunitario de la organización ataca la innovación? Hay múltiples motivos, entre estos podríamos destacar los siguientes:

    • El negocio actual funciona(mejor o peor, pero funciona) y, en muchas ocasiones, las nuevas ideas pueden poner en riesgo el modelo tradicional, por lo que el sistema inmunitario intenta proteger el modelo de negocio actual ante otras posibilidades. Innovar es arriesgado, lo sabemos, pero lo más arriesgado es no arriesgar. Debemos ser capaces de innovar, gestionando adecuadamente el riesgo.

    • Los directivos y managers actuales no tienen la mentalidad adecuada ni entienden las metodologías de innovación, por lo que toman decisiones basadas en su propia intuición y bloquean el trabajo de los equipos innovadores que tratan de generar nuevos productos, servicios u organizaciones exponenciales. La evolución e innovación debe de realizarse de forma que la generación de ideas sea de abajo hacia arriba y el apoyo se de desde arriba hacia abajo (y no al contrario).

    • El sistema actual de procesos y estructura de incentivos no facilita que las personas pongan en marcha nuevas iniciativas, ni si quiera que fallen. La realidad es que el camino que nos lleva al éxito es una sucesión de fallos consecutivos.

    Sea cual sea el motivo por el cual los anticuerpos de la organización bloquean la innovación, la realidad es que el sistema inmunitario no es otra cosa que las acciones que realizan las personas que componen la organización. De hecho, un mismo grupo de personas puede intentar utilizar metodologías diferentes para obtener nuevos resultados, pero si no cambian su forma de pensar, llegarán siempre al mismo lugar (por un camino diferente).

    Hace un tiempo aprendí que la clave para innovar y evolucionar organizaciones no es la tecnología, ni las metodologías de innovación sino dotar a los equipos actuales con la mentalidad adecuada que permita mejorar el modelo de negocio actual, así como crear nuevas organizaciones exponenciales que eventualmente generen la siguiente versión de la compañía, esto es lo que llamamos transformación exponencial.

    La mejor forma de evitar la reacción del sistema inmunitario ante la innovación será transformando a las personas y la cultura de la organización de forma que se facilite y se potencie esta transformación exponencial, tan necesaria, de la manera más fluida posible. Como decía Sócrates “el secreto del cambio es centrar toda tu energía, no en pelear lo nuevo, sino en construir lo nuevo”.

    ¡En próximos posts veremos cómo hacerlo!