Logo Francisco Palao
  • Logo Blog Francisco Palao

    Propósito Transformador Masivo

    Imagen principal artículo
    Ya lo decía Charles Darwin: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”. Y esto aplica también a las personas, en su desarrollo personal y éxito en la vida; y por supuesto a las organizaciones, en sus procesos de transformación corporativa.
    En este post presento mi nuevo libro, “Propósito Transformador Masivo”, y cómo el concepto que aquí se presenta puede ayudar a las organizaciones y a las personas a adaptarse al cambio.

    Se suele decir que una persona es feliz si tiene ‘salud, dinero y amor’. Sin embargo, eso no es del todo cierto. Si lo pensamos por un momento, nos daremos cuenta de que no invertimos todo nuestro día disfrutando de nuestra salud (aunque está claro que es muy importante gozar de ella), ni gastando o invirtiendo nuestro dinero (aunque también es importante contar con unos recursos mínimos), ni acompañados de nuestros seres queridos (aunque deberíamos de querer a todo el mundo).

    A lo largo de nuestro día realizamos distintas actividades, en gran medida relativas a nuestro trabajo u obligaciones de distinto tipo. Sin embargo, si invertimos la mayor parte de nuestro tiempo en tareas que no tienen sentido para nosotros, más allá de la obligación o la responsabilidad que conllevan, es posible que terminemos deprimidos o, como mínimo, que sintamos una sensación de vacío vital que no sabremos bien como llenar. Y es que la salud, el dinero y el amor no serán suficientes para esto.

    La respuesta a esta cuestión ya la resolvió Abraham Maslow con su famosa Pirámide de Maslow, en la que se establecía una jerarquía de necesidades humanas en una serie de cinco capas. Precisamente las tres primeras son las relativas a la salud, al dinero y al amor. Sin embargo, hay dos capas más que son fundamentales para la felicidad y el desarrollo personal: el reconocimiento y la autorrealización.

    Y es precisamente el propósito vital, el motivo por el cual estamos cada uno de nosotros en este mundo, lo que nos hace sentir realizados y lo que le da sentido y dirección al resto de aspectos en nuestra vida. Todos estamos aquí para crear algo que no existía cuando vinimos a este mundo. Descubrir y sentir cuál es nuestro propósito, nos puede dar un nivel de motivación que hará que sintamos que todo cobra sentido.

    Cuando una persona conoce su propósito, tiene claro cuál es el rumbo de su vida y sabe qué decisiones tiene que tomar en los distintos planos de ésta. Por ejemplo, a nivel económico, eligiendo el trabajo, actividad o desarrollando aquellos proyectos que más alineados estén a su propósito. Además, cuando una persona conoce su propósito y se dedica a algo relativo a éste, automáticamente empieza a disfrutar todo lo que hace, perdiendo la noción del tiempo, del espacio; cuando una persona se centra en su propósito no vuelve a trabajar, simplemente ‘proposita’ y es capaz de desarrollar una motivación tan grande que eventualmente se hace tan virtuoso o virtuosa en esta área que las oportunidades laborales o para hacer proyectos de distintos tipos le llegan sin buscarlas.

    Las personas con propósito no solamente tienen una vida más plena, más feliz y repleta de motivación por lo que hacen; sino que son capaces de adaptarse mucho más a las circunstancias y, aunque todo cambie a su alrededor, mantienen clara la estrella polar que les mantendrá siempre en la dirección adecuada.

    Sin embargo, vivimos en una sociedad en la que nos han robado los sueños, nos han aconsejado encontrar el camino seguro y la gente tiende a vivir una vida cómoda en vez de vivir una vida feliz. Esto no ha ocurrido por casualidad, tiene un motivo, la sociedad y nuestros seres queridos prefieren vernos seguros, con un trabajo y con dinero, a permitir que arriesguemos y luchemos por nuestros sueños. Por eso la sociedad nos va dotando de una serie de capas, educativas, culturales, etc. que nos hacen olvidar quienes somos realmente. Es importante eliminar esas capas y bucear en nuestro interior, encontrar nuestro niño interior y arriesgar por conseguir sus sueños. Porque lo más arriesgado, es no arriesgar.

    En mi caso, he predicado con el ejemplo, con menos de 25 años estaba dando clases en la Universidad, con un futuro prometedor y un trabajo prácticamente asegurado de por vida. Lo dejé, no estaba alineado con mi propósito y, hoy en día, tengo un nivel de satisfacción (en muchos sentidos) muy superior al que podría haber tenido en este trabajo.

    Mi propósito en la vida es evolucionar la humanidad, tanto las personas como las organizaciones, a través de la tecnología, el cambio social y el amor (que es la fuerza positiva que mueve todo). Y precisamente, como parte de mi propósito, decidí escribir el libro ‘Propósito Transformador Masivo’, junto a Ángel María Herrera, que consiste en una guía para ayudar a las personas a inspirarse y a encontrar su propósito vital siguiendo una serie nueve pasos muy bien definidos.

    Creo que este libro ayudará a las personas a evolucionar y a adaptarse del mejor modo a las circunstancias, descubriendo y siguiendo esa brújula interior que es el propósito. Creo que este libro permitirá a muchas personas dejar de trabajar, dejar de mirar el reloj para saber si les queda mucho tiempo para que termine la jornada laboral, y en vez de esto centrarse en actividades y proyectos que les hagan sentir realizados. Mi experiencia me dice que las personas orientadas a propósito terminan encontrando la manera de dedicarse a él y obtienen mayor éxito y reconocimiento del que habían tenido antes; y por supuesto, lo más importante, se sienten realizados y su vida cobra sentido.

    De hecho, no es casualidad hayamos decidido publicar este libro el Día Internacional del Trabajo. Creo en una sociedad orientada a propósito, en la que todos tengamos la oportunidad de aportar lo mejor de nosotros mismos, creo en una sociedad en la que dejemos el concepto del trabajo atrás y empecemos todos a propositar.

    El propósito no es algo que solamente afecte a las personas, también afecta a las empresas. La nueva generación de empresas, denominada Organizaciones Exponenciales, no solo se centran en ganar dinero y generar un beneficio económico. La nueva generación de organizaciones están orientadas a propósito, es decir, tienen una visión del mundo en el futuro que quieren hacer realidad. El Propósito Transformador Masivo (MTP) no habla de la organización, sino que describe un mundo mejor y la razón por la que la organización existe.

    Las organizaciones con un Propósito Transformador Masivo generan una comunidad alrededor de ellas que las eleva a otro nivel, ya que encontrarán multitud de personas e instituciones dispuestas a ayudarlas en su propósito para mejorar el mundo junto a ellas. Además, encontrarán personas cuyo propósito esté alineado al de la organización y que quieran dedicar su tiempo y talento en ellas. Por último, es importante tener en cuenta que tener un propósito y mejorar el mundo no es incompatible con el beneficio económico, de hecho, las mayores oportunidades de negocio del mundo están asociadas a resolver los mayores retos de la humanidad.

    Para definir el propósito en una organización, también hay que buscar la respuesta en las personas, ya que las organizaciones no son otra cosa que un conjunto de personas colaborando en equipo. Y son precisamente los fundadores, promotores o el equipo directivo de las organizaciones, los que tienen que hacer un ejercicio de autoconocimiento personal para encontrar su propósito e incorporarlo a la organización.

    En definitiva, las personas que tengan claro su propósito no solo tendrán un nivel de motivación y de reconocimiento superior, sino que tendrán clara la estrella polar que guiará sus decisiones más importantes para adaptarse a los cambios del entorno.

    Deseo de todo corazón, que todos podáis encontrar vuestro propósito en la vida. Porque una sociedad en el que todos tengamos la oportunidad de encontrar nuestro propósito y dedicarnos a él de alguna manera crearía, sin duda, un mundo mucho mejor.